El lado salvaje del vino empieza aquí
- Grupo Seratta
- 4 ago 2025
- 2 Min. de lectura

En Descortés, los placeres líquidos no se sirven con protocolo: se provocan. Nuestra carta no es una lista para complacer paladares conservadores, sino un manifiesto enológico donde los vinos naturales son los protagonistas de un viaje sensorial irreverente. Y si hay una pareja que desafía todas las reglas del buen gusto —literalmente—, son los vinos y mariscos.
Vinos naturales: más que tendencia, una postura
No filtrados, sin intervención química, sin maquillaje. Así son los vinos naturales que elegimos: crudos, vivos y un poco indomables, como nuestra cocina. Cada botella encierra una microhistoria fermentada, imperfecta y brutalmente honesta. En nuestras catas de vinos, no se habla de notas florales ni de terroirs exquisitos: se habla de emociones, texturas, memoria y deseo.
La carta líquida: entre lo poético y lo pirata
Nuestra carta líquida es un campo de batalla donde conviven espumosos artesanales, blancos de maceración larga, tintos con alma de fruta podrida y rarezas difíciles de pronunciar. Cada uno tiene una historia que contar... y que probablemente termine en tu cama. Y sí, tenemos sommeliers, pero los llamamos agitadores de sentidos.
¿Por qué una cata de vinos en Descortés no es cualquier cata?
Porque no te vamos a pedir que huelas frambuesas. Te vamos a mirar a los ojos y preguntarte si te atreves a cambiar tu idea de lo que un vino “debería ser”. Porque aquí los maridajes no se hacen con fórmulas; se hacen con ganas, intuición y un poquito de locura.
El manifiesto líquido
Ven con sed. De vino, de riesgo, de algo que no se puede explicar en palabras. Descortés no es un lugar para beber. Es un lugar para liberar. Y si alguna vez pensaste que el vino era aburrido... prepárate para que te grite.







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